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El golf está lleno de sorpresas, nunca acabas de encontrar retos, campos o personas muy especiales. Hoy os voy a hablar de un campo de golf que es un Pitch&Putt rústico sí, pero campo de golf, donde se puede vivir una experiencia única. Yo la viví hace unos pocos días, a finales de junio, cuando por fin tras el largo confinamiento, pudimos viajar fuera de nuestra comunidad autónoma de residencia.

Me habían hablado de un campo de golf en San Adrián (Navarra) y decidí ir a conocerlo. Está en un soto a orillas del Ebro en un área recreativa de la Diputación Foral de Navarra. (Si no sabéis lo que es un soto, para los de la “ESO”, os traigo la definición de Wikipedia: “Las arboledas ubicadas a orillas de los ríos y en terrenos fértiles para el cultivo suelen denominarse sotos”).

No puedo negar que la primera impresión me engañó totalmente, pensé que allí era imposible jugar. Cuál fue mi sorpresa cuando vi a dos jugadores recorriendo el campo. Los saludé y les pregunté qué había que hacer para jugar allí, su respuesta no pudo ser mejor: “ven, juega con nosotros!”.

Eran Miguel y Jose Mari, dos entusiastas del golf y magníficas personas. Jose Mari es asiduo del campo, no recuerdo si pertenece a la junta directiva de club, supongo que sí. Miguel es el presidente, fundador y “promotor” de El Plantío de San Adrián que es como se llama el campo y el club “sin campo” que contrata el seguro de responsabilidad civil para que se pueda jugar en este singular Pitch&Putt.  (Ya es curioso que uno de mis campos sea El Plantío, en Alicante, y ahora otro sea El Plantío en San Adrian).

Me contaron que el campo se inició en 2008 gracias a la ilusión y tesón de Miguel quien había recibido de un hijo, como regalo para su jubilación, un juego de palos que estuvieron demasiado tiempo en un armario, hasta que Miguel puso todo su empeño en utilizarlos en San Adrián.

Poco a poco fue dando forma a lo que hoy es este campo. La Diputación Foral Navarra, tardó un poco, pero al final entendió que el uso público del área recreativa que hay en este soto no está reñido con que unos pocos entusiastas del golf puedan practicar aquí su deporte favorito. El ayuntamiento apoyó casi desde el minuto cero y se encarga de cortar de vez en cuando la hierba.

(Sistema de riego: a manta, en apenas dos horas ya se puede jugar)

Me explicaron que ser socio del club cuesta 5€ en un solo pago y de por vida. La cuota anual para el seguro de responsabilidad es de unos 20€ y si es para el segundo semestre pues la mitad. Me hice socio de inmediato.

Allí pasé un par de horas sensacionales, cada “hoyo” tenía su nombre, sus historias, su dificultad, su reto y su alegría o frustración. Los dos birdies que hice me supieron a gloria y los recordaré por siempre entre los más difíciles de conseguir. Lo mejor de todo fue que hice dos nuevos amigos con los que espero jugar muchas, muchas veces.

Si vais a jugar allí no esperéis greenes con hierba segada al ras, ni calles amplias y despejadas, ni tees impecables, esperad encontraros con Miguel, Jose Mari o algún otro entusiasta del golf de San Adrián, son, somos apenas veinte y seguro que os acogemos de la mejor manera: “ven, juega con nosotros!”

Algunas fotos del campo que amablemente me envió Miguel:

Balata58

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